martes, octubre 23, 2007

Cuando me angustio...

Cuando los días salen mal.
Cuando el tiempo se vuelve loco.
Te despiertas acuciado por un futuro que te mira de frente.
El pasado ha venido a llamar a mi puerta otra vez.
Traicioneros los dos.
Si la gente pierde el norte
y busca culpables en cada esquina
Si las nubes casi escupen la lluvia,
o el viento ya no acaricia, azota.
Desaparezco.
En el sitio de mi recreo


Etiquetas: ,

miércoles, octubre 10, 2007

Pregúntame

Me preguntas porqué lloro. Y no puedo contestarte, la verdad.

La lluvia llama a nuestra ventana, porque hoy no es mía, es nuestra, y el silencio es sólo a medias. De fondo, una trompeta sin dientes pinta las sombras de azul marino denso, y me emociona su contraste con tu pelo del color del oro. Miras hacia la pared. Yo también., y, a la vez, tu nuca, en la que intento no echar mi aliento. Miro, absorto, esa pared en la que nuestra sombra se proyecta. Tus curvas, que me llevan por ese vertiginoso camino prohibido, mi mano en tu cintura y la otra aprisionada entre las tuyas, ya sin circulación debido a tus hombros. La sábana azul nos cubre casi hasta el cuello y nos perfila en un solo cuerpo, extraño, único y precioso.

Yo sé que tienes los ojos cerrados, y tú sabes que los míos lloran, silenciosos. Tú siempre sabes más que yo, y eso me fascina. Nuestra respiración acompasada se ralentiza, sin necesidad de sueño, y me siento unido a tí, cuando mi pecho aprieta tu espalda, y nos acercamos un poco más. El viento susurra tu nombre a través de los cristales, y me pides que juntemos los pies porque ya los tienes helados. Aprovecho para besarte la piel blanca, llena de lunares, que quiero contar hasta poder hacer un mapa con los ojos cerrados. Como siempre, sabe a nieve y a nata. A tí. La vela, poco a poco se apaga, como el contrabajo, hasta que nos deja en el gris absoluto de la tormenta del anochecer, y tu pelo brilla con la debil luz, birlla entre tanta oscuridad.

Anda, repíteme la pregunta.

Miles Davis,
Kind of blue,
Blue in green

Etiquetas:

martes, agosto 21, 2007

Celos

Ya sé que estás celosa, pero no hay para tanto, la verdad. Además a tí te conozco de antes, aunque ya sé que eso no te vale. Tampoco te diré que te quiero más, porque te estaría mintiendo. Y tú no te mereces eso. Te acuerdas? Nos conocimos hace... bufff, en 4º de ESO, dios, ya ha pasado tiempo. Te ví en aquella tienda, esperándome. Y te viniste conmigo. Yo te advertí de que no serías la chica de mi vida y a tí no pareció importarte. Fuimos muy felices, verdad? Aquellos conciertos, Sweet Home Alabama, o Great Balls of Fire, y aquellos temillas de Jazz, que disfrutamos juntos. Te bauticé Nikki por la hija pelirroja y tremenda del matrimonio Infelices para siempre (con el impagable mister Floppy). Fuiste mi niña bonita durante tres años.

Pero, tú ya sabías que ella llegaría. Sí, lo sabías, cuando me oias suspirar frente a las revistas, al ver a Eric Clapton, a Jimi Hiendrix, a David Gilmour, a Blackmore, o a Mark Knopfler con aquellas bellezas, tú sabías que un día vendría ella, y tú te irías. Y llegó. Llegó Jeanette, preciosa como era, la niña de mis ojos. Auténtica. 13 años mayor que yo, pero... a quien le importaba? en el amor no hay edades. Y sí, presumo de ella. ¿Quién no lo haría? Y vale, te desterró al armario. Incluso en una ocasion estuve muy tentado de venderte... pero no lo hice, no se si por sentimentalismo o por 20.000 ptas de diferencia de precios... en fin. Que te sigo cabiando las cuerdas, te sigo limpiando el mastil. Pero a tí no te basta, claro. Pues que sepas que seguiré con Jeanette. Ella es ese sonido dulce, cálido sin ser abrasador, sonido de estrellas que bajan por un mastil, y, aunque no sea rock en estado puro, como tú, sólo Jeanette puede conseguir que mi lado más "blues" salga a la luz. Así que deja los celos, vale Nikki?

Dios, ahora entiendo aquel bolero de Machín... "como se puede querer, a dos mujeres a la vez..."

Etiquetas:

jueves, marzo 29, 2007

Babe, I'm gonna leave you

Bajaba por mi calle con el viento en la cara, y una bufanda hasta las cervicales, oyendo a los Led Zeppelin, y por asalto, el segundo corte de su primer disco ha entrado en mis pabellones auditivos. La canción se llama Babe I'm Gonna Leave You. Por el título ya os podeis imaginar de qué va. En su momento, pensé que hacer eso era una faena, más que nada por haber sido una de las partes contratantes. No obstante, el tiempo y las compañías hacen que las opiniones puedan cambiar. Que puedas entender lo que otro día aborrecías. Que puedas apoyar lo que un día te dolió. Y me quedé en medio de la calle, con un coche pitándome, y un viandante increpándome.

Sonreí. Y subí el volumen.

Etiquetas: